viernes, diciembre 01, 2006

Exposicion de Pepe Guzman en la Cato


Dentro del conjunto de expos que se presentan dentro del marco FotoAmérica, aunque aún no he visitado muchas, me gustó la exposición de Pepe Guzmán que vi el otro día en el Centro de Extensión de la UC. Son imágenes realizadas con un escáner, que levanta a pulso delante del rostro de la gente que quiere retratarse, en la calle.

El método es bastante interesante, aunque lejos del texto de Alejandro Castellote que malamente intenta presentar la exposición (tratándo de pegotearle un montón de lugares comunes medio paternalistas que nada tienen que ver con la exposición, ni son tampoco verídicos como afirmar que el escáner no es una cámara), porque cambia las variables propias a la fotografía corriente.

En cierto modo vuelve a la foto de estudio, pues él es el elemento fijo (con un generador de electricidad para darle energía al escáner, al notebook y a una exposición de tres cajas de luz con imágenes), aunque que no dentro de un estudio sino en la calle y es la gente la que acude a él, en gran medida atraída por la luminosa exposición que contiene desnudos y que actúa como un imán en la noche para estas polillas que terminarán atrapadas en su engendro informático.

fotos pepe guzmán

En cierto modo, es una suerte de pequeño juego perverso, de publicidad, de curiosidad, de erotismo, de narcisismo y autoflagelación también, ya que la gente no queda particularmente atractiva en sus imágenes. Pero el juego es interesante y no faltan los que, dentro de estas especificaciones mínimas, intentan ponerle una nota de creatividad a sus "autorretratos".

Las imágenes en la exposición están bastante ampliadas, lo que les da un cierto aspecto trashy y también hay un panel con algunos cientos de fotos. Dicen que lo que abunda no daña. Tal vez sea cierto, pero a mi no me gustaron demasiado los paneles de imágenes repetidas. Es posible que incite al espectador a "buscar las siete diferencias", ya que se ven todos muy parecidos a primera vista. ¿Quien sabe?. En todo caso pienso que es una de las exposiciones interesantes de FotoAmérica, donde tampoco abundan demasiado las diferencias.